Ni puta gracia, señoría.

Ni puta gracia, señoría.

Corren tiempos de cambio. Brotan gentes de bien allá donde mires. Reaccionan virulentos los monstruos de la vieja Europa. En el célebre claroscuro de nuestra deriva, vuelven los fantasmas a rugir con fuerza, y apenas pueden contenerlos, exhaustas, las urnas que fueran...

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