Hace poco llegó a mis manos una propuesta, liderada por Juan Manuel Molino Laguna, ciudadano español, residente en Ceuta. Esta propuesta está recorriendo los 5 Continentes y pese a que pueda sonar a utópica, también lo fueron cientos de miles de “luchas” a lo largo de la Historia que hoy son realidades cotidianas. Y dice así:

La propuesta de DESARME  MUNDIAL  ha generado algunas respuestas que pueden seguir vibrando en otras frecuencias  que nos ayuden a cambiar la orientación de la Historia.

Siguiendo el principio de resonancia de las leyes físicas del sonido a toda vibración le sigue  su octava en la serie de armónicos que se produce de manera natural.

Vivimos en un mundo donde todo vibra, todo resuena y se desarrolla en  ondas en todas las direcciones. Lo mismo ocurre en el mundo de las ideas. Podemos expandir ondas de positividad como, de hecho, se están produciendo.

Como ya ha propuesto el filósofo francés, Edgar Morin,  en El Elogio de la Metamorfosis en el 3º Foro Social de Alicante en mayo de 2013, organizado por Iniciativa Cambio Personal y Justicia Global que, por cierto, se creó en Ceuta en octubre de 2007: “Urge cambiar nuestros modos de pensar y vivir. El Sistema planetario se desintegra: el peligro nuclear, la degradación de la biosfera, la economía global sin regulación, el retorno de las hambrunas, los conflictos ético-políticos-religiosos que están evolucionando hacia guerras de religión.

Ante esta probable desintegración es posible aún la metamorfosis (proceso de autodestrucción y autoreconstrucción) con nuevas cualidades.

Todo lo que hasta ahora han creado las sociedades humanas, desde el arte hasta la filosofía, con las guerras y la esclavitud, de seguir así  la historia con estados con armas de destrucción masiva nos conduce a la destrucción de la humanidad.

De ahí que la idea de metamorfosis, más rica que la de revolución, contiene la radicalidad transformadora  vinculada a la conservación de la vida y la herencia de las culturas.

Es imposible frenar la oleada técnico-científico-económico civilizatoria que conduce al planeta Tierra al desastre.

Tenemos que cambiar de vía con un mensaje rupturista.

Hoy hay que pensarlo todo. Hay que comenzar de nuevo.

No obstante, hay una efervescencia creativa en todos los continentes, en iniciativas locales para la regeneración económica, social, política, corporativa, educativa, étnica o de la reforma de la vida. Y son el vivero del futuro.

Es necesario  mundializar y desmundializar, crecer y decrecer, desplegar y replegar.

La alimentación de proximidad, artesanía de proximidad, comercios de proximidad, huertas periurbanas, comunidades locales y regionales.

El objetivo no lo es ya el desarrollo de los bienes materiales, la eficacia, la rentabilidad y lo calculable sino el retorno de cada uno a sus necesidades interiores, el gran regreso a la vida interior y a la primacía de la comprensión del prójimo, el amor y la amistad.

Hay razones para la esperanza, entre otras, la aspiración multimilenaria de la humanidad hacia la armonía.

La causa es sublime: se trata de SALVAR A LA HUMANIDAD.

Es una esperanza no en el mejor de los mundos sino en un mundo mejor.

El origen está delante de nosotros. la metamorfosis es el nuevo origen”.

Estamos viendo cómo el sistema posee numerosas y poderosas armas contra los pueblos y sociedades y sus culturas para obtener el poder total sobre éllos.

Las palabras, tomadas  de Silvio Ageloff,  de Henry Kissinger  “mucha gente va a morir cuando se establezca el nuevo orden mundial, pero será un mundo mejor para los que sobrevivan” tienen que hacernos reaccionar.

Y las de David Rockefeller “la soberanía supranacional de una élite de intelectuales y de banqueros mundiales es preferible a la autodeterminación nacional practicada en los siglos pasados.

Tenemos que hacer frente  a la manipulación de la opinión pública pues los gobiernos dependen de  élla. Ante tanto desgobierno, y en vez de frenar los males que aquejan nuestro  singular planeta algunos científicos y millonarias inversiones se orientan hacia Marte para reconstruir allí la vida, en lugar de salvar lo que aún estamos a tiempo de salvar: el planeta excepcional que es la Tierra con todas sus formas de vida.

Juan Manuel Molino Laguna, ciudadano español, residente en Ceuta.

Ceuta, 20 de julio de 2016

The following two tabs change content below.

Gonzalo de la Campa

Estudió Sociología y Realización en Medios Audiovisales. Actualmente trabaja como freelance como diseñador web, gráfico y consultor de marketing online. Ha publicado su primer libro de poesía junto con Joaquín González Castro.

Pin It on Pinterest

Share This