Diferentes avatares del destino acabaron dando con mis huesos el pasado viernes 18 de Marzo en una Conferencia titulada “El Tránsito: vida más allá de la vida”, impartida por Emilio Carrillo, una “eminencia” en la materia. Carrillo, Profesor de Economía de la Universidad de Sevilla y ex concejal socialista del Ayuntamiento hispalense, sufrió en 2010 una trombosis que derivó en gravísimas afecciones pulmonares, llegando a experimentar a raíz de aquello lo que en el argot “new age”  se conoce como una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte).
Como podrán intuir, la charla pretendía arrojar algo de luz sobre lo que nos espera una vez que termina nuestro periplo por estas latitudes terrenales. El problema, al menos para un “no iniciado” como yo, es que no sólo arrojó algo de luz, sino que apuntó directamente a los ojos de los presentes con un foco de tal calibre, que acabó cegando las pocas y confusas ideas que este humilde parroquiano creía tener sobre la trascendental cuestión.
Lejos de profundizar en la ECM que tuvo allá por 2010, Emilio Carrillo presentó ante los asistentes toda una teoría completa, perfectamente esquematizada, con diferentes conclusiones en función de unas variables, que supuestamente se repiten en la mayoría de los testimonios recogidos entre las personas que dicen haber pasado por un trance similar.
Incluso para una persona habitualmente receptiva a estos temas, como es mi caso, resultó demasiado chocante el torrente de información detallada, casi dogmática, con el que nos ilustraba el profesor sevillano. “Hay 3 Fases”, repetía machaconamente, el pre-tránsito, que es el momento posterior al abandono del cuerpo físico, el Tránsito, que venía a ser según sus explicaciones algo parecido a lo que nuestros abuelos identificaban con el  Purgatorio, y por último se pasaba a lo que el denominaba el “Plano de Luz”. Y a partir de estos conceptos desplegaba toda su exposición, sin dejar muy claro, o al menos yo no acerté a descifrarlo, si hablaba de hipótesis resultado de años de estudio o de certezas que había asimilado de alguna manera a raíz de su experiencia en 2010.
El caso es que al comentar durante los días siguientes con mi círculo cercano las sensaciones tras  asistir a la Conferencia, recibí respuestas de todo tipo, bastantes representativas de las diferentes formas de acercarnos a la espiritualidad que tenemos los seres humanos.

Está, por un lado, la típica corriente escéptica con este tipo de cuestiones, que engloba curiosamente en el mismo saco tanto a ateos, agnósticos, científicos ortodoxos… con lo que podríamos denominar creyentes clásicos, esto es , católicos apostólicos y romanos, que ven en estas corrientes alternativas una amenaza a sus férreas y tradicionales creencias, y no están dispuestos a tener que plantearse de nuevo cuestiones  que creían ya resueltas cómo las que Siniestro Total nos lanzaba allá por 1984 en aquel revelador “¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?”.
De los escépticos, no deja de llamar la atención la seguridad y rotundidad con que afirman que todo es falso, que la única vida que existe es la que vemos, y que después de la muerte lo único que queda es nuestro cuerpo devorado por los gusanos. Cómo suelo decirles a mis amigos de esta cuerda, sólo queda darles la enhorabuena. Lo han conseguido. Miles de años de evolución durante los cuales este asunto constituía el  gran interrogante de la humanidad, desde los primeros hombres prehistóricos que empezaron a plantearse cuestiones sobre la muerte, cómo demuestran algunas pinturas rupestres paleolíticas, hasta científicos actuales como Robert Lanza, que ha desarrollado una teoría que pretende demostrar la existencia de vida después de la muerte a través de la física cuántica, pero ellos han despejado la incógnita de un plumazo, no hay nada. C’est fini.
Caso aparte merecen lo que podríamos llamar científicos ortodoxos. Es chocante como muchos de ellos, sin haber ahondado más en el tema, no dudan en negar todo categóricamente, hasta llegar a afirmar que es imposible. Y es comprensible que, efectivamente, no resulta fácil indagar en estas cuestiones. Pero a mi juicio, resulta  tan anticientífico creerse todo a ciegas como negarse a ello sin haber profundizado ni investigado lo más mínimo. Es la misma actitud psicológica, basada en prejuicios. Muchos de estos científicos, sin embargo, asumen sin despeinarse cuestiones como que el universo se contrajo hasta ser como una mota de polvo y después se expandió tras el Big Bang hasta lo que hoy conocemos, o que una partícula puede estar en dos sitios a la vez  (algo que están admitiendo muchos científicos respecto a la física cuántica), lo que a priori podría resultar más increíble incluso que las ECM…
También existe, por supuesto, la corriente opuesta, personas tan ávidas de creer, que dan por buena cualquier explicación de este tipo, por mucho que muestre lagunas evidentes o incoherencias a primera vista. Desean con tanto ahínco la existencia de otras realidades, bien sea para olvidarse de su amarga existencia, o simplemente por el inevitable componente de “morbo” o curiosidad, que se convierten en presa fácil para algunos vendehúmos deseosos de hacer caja a costa suya (no es el caso, creo, de Emilio Carrillo, que no suele cobrar por las Conferencias, según me comentan, más allá de lo que cueste alquilar el espacio reservado para la charla).
Por último, podríamos decir que existe una tercera corriente mucho más abierta que englobaría a todos aquellos que, sintiendo curiosidad por el tema, y siendo conscientes de que es demasiado difícil tener casi ninguna certeza sobre un tema que nos queda tan grande, continúan leyendo, investigando y tratando de encontrar su propio camino, en busca de una espiritualidad, ya sea religiosa o laica, que les ayude a llevar mejor sus peripecias vitales.
Por mi parte, como canta Quique González en “Viejos capos”, sólo puedo decir que “tengo la Fe pero tengo mis dudas, y espero no dejarlas de tener”.

The following two tabs change content below.

Coke González

Licenciado en Ciencias Políticas , acumula ya años de trabajo en el sector público, actualmente coordinando un Programa de Ayudas a ONG´S. Escribe habitualmente, como terapia, sobre aquellos temas que más le inspiran. Se muestra encantado de poder abrir esta pequeña ventana a la Reflexión, donde intentará aportar su visión semanal de la actualidad.

Latest posts by Coke González (see all)

Pin It on Pinterest

Share This